La Justicia determinó que las patologías crónicas del empresario santacruceño están siendo atendidas adecuadamente en el penal de Ezeiza y que flexibilizar su detención debilitaría la lucha contra la corrupción.
La Cámara Federal de Casación Penal denegó la solicitud de prisión domiciliaria presentada por la defensa de Lázaro Báez. A pesar de los informes médicos que detallan que el empresario de 75 años padece diabetes tipo 2, hipertensión, obesidad leve, EPOC y adenoma de colon, los jueces Gustavo Hornos, Javier Carbajo y Mariano Borinsky resolvieron que su estado de salud puede seguir siendo tratado dentro del establecimiento penitenciario.
En su fallo, los camaristas subrayaron que la prisión domiciliaria es una medida excepcional de "interpretación restrictiva" y que debe aplicarse con especial rigurosidad en casos de corrupción grave que afectan al patrimonio público y al sistema democrático. Báez se encuentra actualmente alojado en el Complejo Penitenciario Federal de Ezeiza, donde cumple una condena unificada de 15 años de prisión por las causas conocidas como "Ruta del Dinero K" (lavado de activos) y "Vialidad" (administración fraudulenta).